Anita era una gatita de pelo negro, con ojos verdes, muy delgada y fanfarrona.

Una calurosa tarde de junio la gatita Anita decidió dar una vuelta por el bosque. Antes de aventurarse entre sus espesos árboles,  una ardilla le dijo a la gatita: Hola Anita solo quería avisarte de que no debes entrar sola al bosque, es muy peligrosos y te podrías perder. Pero ella le contestó: ¡métete en tus asuntos, ardilla entrometida, no necesito de tus consejos!. La ardilla, muy enfadada se marchó rápidamente.

La gatita Anita siguió su camino, sin hacer ningún caso a la ardilla y andando, andando, andando un largo rato, la gatita se cansó y andando, andando, andando, en orilla del río se paró.

Se dio un buen chapuzón y la gatita Anita jugó con los peces del río hasta que se hizo de noche y decidió que era la hora de volver a casa pero no encontraba el camino de regreso. Anita comenzó a tener frío y a sentir miedo. Se cobijó entre las ramas de un pequeño árbol y se durmió. Enseguida despertó porque notó algo que rozaba sus patitas y se dio un fuerte susto. Era la ardilla que había visto a la entrada del bosque, así que le rogó que la llevase hasta la salida pero la ardilla le dijo:

-¿No me dijiste que  no me metiera en tus asuntos? pues eso es lo que voy a hacer. ¡Adiós gatita!- dijo la ardilla mientras se marchaba riéndose.

La gatita Anita comenzó a llorar y a arrepentirse de lo antipática que era con la gente, entonces apareció un sapo muy feo, al que preguntó:

-Señor sapo, ¿no me podría guiar hasta la salida, verdad?

- Por supuesto que sí- respondió el señor sapo muy amable, y dicho esto se pusieron en marcha hasta la salida. Cuando después de un largo rato llegaron,  la gatita le agradeció mil veces al señor sapo lo que había hecho y le dijo que si necesitaba cualquier cosa ella se encontraba en una pequeña choza cercana. La gatita Anita se reunió con su familia que estaba muy preocupada.

Al día siguiente la gatita Anita fue pidiendo disculpas a todos los animalitos que vivían a su alrededor y así es como pasó de ser una gatita fanfarrona a una gatita amigable.